Sinaloa, punto de quiebre

Por: Diego Villalpando*

Pocas veces como sociedad mexicana nos vemos frente a un acto que sea capaz de doblarnos y sacudirnos lo suficiente para voltear a ver más allá de lo que ocurre en nuestra colonia, aun cuando tenemos un doloroso pasado que quisiéramos (o preferimos) olvidar: Acteal en el 94, Aguas Blancas en el 95, Atenco en 2005, la Guardería ABC en 2009, Ayotzinapa en 2014, Nochixtlán en 2016. En fin, estos son algunos eventos en donde la imprudencia, el abuso de poder o la negligencia han llevado a consecuencias fatales. Sin embargo, los actos ocurridos el jueves 17 de octubre en Culiacán, Sinaloa, abrieron un nuevo sombrío y triste capítulo en nuestra historia nacional que nos llevan a muchos cuestionamientos.

¿Qué pasó realmente? ¿qué sigue?, ¿hay opciones? Te invito a que reflexionemos juntos sobre la situación de violencia que vive nuestro país.

El jueves negro

De acuerdo con información oficial del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, el jueves 17 de octubre a las 14:30 horas, se llevó a cabo un operativo a cargo de elementos del Ejército y la Guardia Nacional en Culiacán, Sinaloa, en un inmueble ubicado en el fraccionamiento Tres Ríos, para detener a Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Al lograr entrar en el domicilio, Guzmán se rinde, entrega y llama por teléfono a su hermano, Archivaldo, pidiéndole que “paren todo”, haciendo alusión a los enfrentamientos que se desataron en la ciudad paralelamente.

La respuesta

A pesar de la solicitud de Ovidio, Archivaldo orquestó una defensa para rescatar a su hermano, con lo que una hora después de iniciado el operativo, se recibieron reportes de militares heridos. Asimismo, se organizaron ataques en una zona habitacional donde viven familiares de militares, secuestrando a 11 soldados y 3 pipas con combustible que pretendían incendiar en puntos estratégicos de la Ciudad. Además, se dieron balaceras en las tres vías más importantes de la demarcación que obligaron a la ciudadanía a refugiarse en sus casas, escuelas, oficinas y tiendas departamentales, hasta por 12 horas.

Cese al fuego

El presidente Andrés Manuel López Obrador mencionó que debido a que se tenía información de que los delincuentes estaban “dispuestos a disparar a civiles”, al filo de las 19 horas de ese día, se ordenó el retiro de tropas y la liberación de Ovidio Guzmán López a cambio de la entrega de los militares secuestrados y terminar con las balaceras en la Ciudad.

¿Por qué buscaban su detención?

Ovidio Guzmán López, es el primer hijo que Joaquín Guzmán Loera tuviera con su segunda esposa, Griselda López Pérez, quien fuera detenida y liberada en mayo de 2010. Ovidio, de 28 años, es el quinto de un total de 10 hijos (reconocidos) que tuvo “El Chapo” en sus tres matrimonios. De acuerdo con autoridades estadounidenses, el también conocido como “El Ratón”, tiene un papel importante en el Cartel de Sinaloa junto con Ismael “el Mayo” Zambada y sus hermanos Iván Archivaldo y Joaquín Guzmán, por lo que, en febrero de este año, un juez del Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió en su contra una orden de arresto y extradición por el delito de conspiración, por distribuir drogas para su importación a Estados Unidos.

Reacciones: nos afecta a todos, somos todos.

A continuación, te comparto algunas impresiones de ciudadanos que, como tú y yo, han dado su opinión sobre la situación que vive nuestro país:

La gente dice que fue un acto de cobardía, pero, para nosotros, los que de verdad vivimos este infierno, fue la mejor decisión.” –Esposa de soldado de Culiacán

Está bien que se combata el narcotráfico, pero no se pueden poner en riesgo a las personas, a los militares. (…) los miembros del Gobierno de México tienen que coordinarse en todos los operativos que planeen hacer. Si lo de Culiacán se hubiera hecho bien, hasta yo le hubiera aplaudido al Presidente.” –Estudiante universitario, 22 años

Me duele mucho ver todo esto. Cuando mi hija me dice que quiere salir, no puedo dormir. También fui joven como ella, pero esto ya no es paz. Ya no se puede vivir. No soy experta, pero creo que solo negociando se puede bajar la inseguridad.” –Ama de casa, 52 años

¿El Ayotzinapa de López Obrador?

A menos de un mes de que el Presidente cumpla un año en el Poder Ejecutivo, este malogrado operativo ha puesto en jaque al gobierno. Es cierto que AMLO goza de una aceptación envidiable, pero ésta no será eterna si se siguen cometiendo errores o “tropiezos tácticos”, como los ha calificado el secretario de seguridad y protección ciudadana, Alfonso Durazo.

Las contradicciones y las respuestas tardías han labrado el campo más fértil para que se den todo tipo de críticas, al tiempo que el debate se ha vuelto a polarizar. Éste podría ser el lastre que defina de manera irreversible el sexenio, con la cadena de errores, denostaciones y respuestas que se les ha dado a los medios en estos días; algo así como lo que representó la falta de timing de Peña Nieto con los normalistas de Ayotzinapa.

Guerra fallida

La apuesta de López Obrador defiende que la dolorosa ola de violencia que estamos viviendo se detendrá gracias a los programas sociales que ha desplegado en todo el país. Si los adultos tienen trabajo y los jóvenes estudian, serán menos propensos a ser raptados por el crimen organizado. Y sí, suena bien para el futuro, sin embargo, ¿qué hay de la situación de violencia actual? Ése es el otro lado de la misma moneda y es necesario atacarla ya por otro medio que no sea “acusar a los narcotraficantes con sus mamas”. Aunque esto haya iniciado por culpa o no de una guerra inútil hace una década al “golpear a lo tonto el avispero”, el problema sigue activo. La Guardia Nacional y un “fuchi, guácala” no han mostrado ser suficientes.

Es necesario acordar una estrategia que ataque los delitos desde abajo, iniciando con los que todos los días nos ha quitado la paz. El robo a transporte público, homicidios, secuestros y demás delitos no cesan. Es cierto, la tendencia al alza finalmente se ha detenido, sin embargo, en lo que va de 2019 se han registrado más de 25 mil asesinatos, con lo que nuevamente estaríamos en el cierre de año más violento en la historia de México.

¿Qué opciones tenemos?

¿Volver a la guerra contra el narco? ¿Apostar a que el tiempo acabe con esto? Este dilema nos obliga a la reflexión colectiva en busca de alternativas para una pacificación. Veamos algunos ejemplos.

Medellín, Colombia: en 1991, esta ciudad registró el índice más alto de homicidios en el mundo (86 asesinatos por cada 100 mil habitantes). Por ello, se implementó el Modelo Nacional de Vigilancia por Cuadrantes, que consistió en la creación de un sistema de datos georreferenciados sobre delitos que le serviría a la Policía Nacional para conocer la dinámica delictiva de cada zona. Para finales de 2017, este índice cayó a 23 homicidios por cada 100 mil habitantes. Además, en 2016, el gobierno de Juan Manuel Santos ganó el Premio Nobel de la Paz después de llegar a un acuerdo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para detener la violencia, a cambio de permitirles la conformación de un partido político.

Nueva York, Estados Unidos: la facilidad de sobornar a la policía y la propagación del negocio de drogas en las calles habían dejado un saldo de 1,814 homicidios en 1980, que llegaría a un tope de 2,245 en 1990. Para acabar con esto, se utilizó un sistema estadístico conocido como hotspot policing que permitía rastrear el crimen. Con este modelo, la policía era capaz de enfocar esfuerzos específicos en ciertas zonas para disuadir y atacar crímenes de bajo impacto para prevenir otros más graves. Para 2017, el crimen en esta ciudad llegó al número más bajo en 70 años, con una cifra menor a 300 asesinatos en el periodo.

Glasgow, Escocia: hace 10 años, esta ciudad era la capital del crimen de Europa, por lo que con la Iniciativa Comunitaria para Reducir la Violencia se mapearon a todas las pandillas, así como sus estructuras y prácticas. Después, se convocó a 600 miembros de éstas para concientizarlos sobre el impacto que tenían los delitos en su comunidad. Finalmente, se invitaron a todos los jóvenes a un programa social y se aumentaron las penas por portación de armas blancas. Con esto, se redujo la tasa de homicidios de 5.3 a 2.3 por cada 100 mil habitantes en 2014.

Australia: en 1996, después de una serie de tiroteos que dejaron 127 muertos en 10 años, se firmó el Acuerdo Nacional de Armas de Fuego, que buscó la recompra voluntaria de armas a gran escala en todo el país. Con el programa, se lograron destruir 820 mil armas automáticas, semiautomáticas y escopetas. Gracias a ello, no se ha dado un tiroteo más en 23 años.

¿Y ahora? ¿Qué hay por hacer?

Es momento que el Gobierno se ponga a trabajar.

Los medios deben seguir con la labor de cuestionar y buscar siempre brindar la mejor información para la ciudadanía. Han logrado incomodar al gobierno después de casi un año que navegó por aguas tranquilas. Finalmente es cierto, ellos no están aquí para aplaudir al presidente.

La oposición necesita despertar ya y encontrar un punto desde el que critiquen -con sustento- las acciones que le parezcan incorrectas del gobierno.

Es tiempo de que los jóvenes tomen el liderazgo y se quiten la apatía, para proponer alternativas y exigir hoy, más que nunca, que esta situación cambie.

Algo nos tiene que quedar claro a todos con lo que ocurrió en Culiacán, si no nos unimos como sociedad, el futuro se vislumbra todavía más oscuro, sinuoso y hostil. Desde cualquier trinchera, todos necesitamos ya, que México encuentre la respuesta contra la violencia. Trabajemos juntos; vamos perdiendo y por una amplia ventaja…

 

*Escucha a Diego Villalpando todos los viernes a las 16 hrs. (UTC/GMT -6) en Politicadas.

 

Fuentes de información:

Listek, V. (2018). De capitales del delito, a ciudades modelo: claves para reducir la violencia urbana. Recuperado de: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/de-capitales-del-delito-a-ciudades-modelo-claves-para-reducir-la-violencia-urbana-nid2141579

López, J. (2019). Los temas de AMLO en la mañanera del 30 de octubre. Recuperado de: https://www.milenio.com/politica/amlo-temas-conferencia-mananera-30-octubre

Noticieros Televisa. (2019). Ésta es la cronología de los hechos ocurridos en Culiacán. Recuperado de: https://noticieros.televisa.com/videos/cronologia-enfrentamientos-culiacan-sinaloa-ayer/

Pérez, M. (2019). De enero a septiembre se contabilizaron 25890 homicidios en México. Recuperado de: https://www.eleconomista.com.mx/politica/De-enero-a-septiembre-se-contabilizaron-25890-homicidios-en-Mexico-20191021-0016.html

Redacción BBC News Mundo. (2019). Quiénes son los hijos del Chapo y qué se sabe del poder que tienen. Recuperado de: https://www.animalpolitico.com/bbc/quienes-son-hijos-chapo-que-se-sabe-poder/

Redacción CNN. (2019). ¿Quién es Ovidio Guzmán López, hijo del Chapo Guzmán? Recuperado de: https://cnnespanol.cnn.com/2019/10/18/quien-es-ovidio-guzman-lopez-hijo-del-chapo-guzman/

Redacción El Universal. (2019). Quiénes son los hijos de “El Chapo” Guzmán. Recuperado de: https://www.eluniversal.com.mx/nacion/quienes-son-los-hijos-de-el-chapo-guzman

Redacción Nación 321. (2019). ¿Cómo vamos en seguridad con AMLO? Éstos son los datos. Recuperado de: https://www.nacion321.com/seguridad/como-vamos-en-seguridad-con-amlo-estos-son-los-datos

Santillán, E. (2016). ¿Tú y cuántas personas más crees que se sientes inseguras en México? Recuperado de: https://news.culturacolectiva.com/noticias/inseguridad-en-mexico/

Villegas, P. (2019). La liberación del hijo del Chapo, “salvó vidas” según algunos en Culiacán. Recuperado de: https://www.nytimes.com/es/2019/10/21/espanol/america-latina/Chapo-Culiacan-hijo.html

Foto de portada: El Debate

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