Por: Diana García

Con una propuesta escénica dinámica y profundamente reflexiva, Piedras en sus bolsillos tuvo su esperado estreno en el Foro Lucerna del Teatro Milán en la Ciudad de México, presentándose como una obra que combina humor, crítica social y una ejecución actoral destacada.

La historia se desarrolla en un pequeño pueblo que ve alterada su rutina con la llegada de una gran producción cinematográfica. A partir de este punto, la obra expone -con humor negro e ironía- el contraste entre el brillo del espectáculo y la realidad de quienes permanecen en segundo plano, abordando temas como la precariedad, la fama y el deseo de reconocimiento.

Dirigida por Fernando Bonilla y protagonizada por Juan Carlos Medellín y Alex Gesso, la puesta en escena presenta un reto particular: dos actores interpretando a más de 15 personajes. Este recurso no solo mantiene la obra en constante movimiento, sino que también permite observar la versatilidad y precisión con la que cada intérprete construye identidades completamente distintas sobre el escenario. Si bien al inicio puede resultar desafiante identificar cada cambio, conforme avanza la obra se vuelve más claro y evidente, permitiendo al espectador apreciar el trabajo actoral como un verdadero ejercicio de transformación escénica.

Asimismo, se puede observar cómo el uso de iluminación y diseño sonoro juega un papel fundamental en la narrativa. Estos elementos no solo acompañan los cambios de escena, sino que también ayudan a construir atmósferas, indicar momentos del día y guiar al público dentro de la historia, todo sin necesidad de pausas o interrupciones. La escenografía, minimalista pero funcional, refuerza este dinamismo al permitir transiciones continuas que mantienen el ritmo de la obra.

El resultado es una experiencia agradable y divertida que logra equilibrar la comedia con la reflexión. Entre risas, el público se enfrenta a una crítica sutil pero contundente sobre la industria cinematográfica y sus implicaciones, generando momentos que invitan a cuestionar lo que ocurre detrás del espectáculo.

Con una duración aproximada de dos horas, Piedras en sus bolsillos se percibe ágil y envolvente, logrando mantener la atención del espectador de principio a fin.

La obra se presenta del 13 de marzo al 3 de mayo, con funciones los viernes a las 20:30, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas. Los boletos están disponibles en taquilla, con un costo general de 400 pesos.

Foto de portada: Cortesía La Mochila