Por: Dayron Pérez

Este 17 de noviembre, la selección mexicana de fútbol se trasladó al Stadion Graz-Liebenau en la ciudad de Graz, Austria, para enfrentar a su último rival del año, Japón.

Ambas selecciones llegaron motivadas por sus más recientes triunfos. México derrotó 3-2 a Corea del Sur, mientras que Japón le ganó 1-0 a Panamá.

La escuadra mexicana sufrió la baja por lesión de César Montes y Héctor Herrera. No obstante, Gerardo Martino aseguró modificaciones en el once inicial que se mostró ante Corea del Sur, buscando darles minutos a jugadores que no había tenido la oportunidad de ver en el terreno de juego.

El partido

El tricolor se presentó con Guillermo Ochoa, Jesús Gallardo, Héctor Moreno, Néstor Araujo, Luis Romo, Jorge Sánchez, Carlos Rodríguez, Rodolfo Pizarro, Hirving Lozano, Raúl Jiménez y Orbelín Pineda.

Tan pronto arrancó el partido, Japón se lanzó al frente. Su rapidez y verticalidad, le generaron varias oportunidades de gol, pero gracias a las espectaculares atajadas del guardameta Ochoa, México se fue al descanso sin recibir tanto alguno.

Iniciando la segunda mitad, la selección mexicana se notó más cómoda en la cancha y atacó con mayor soltura.

En el minuto 62, Pineda asistió a Jiménez de taconazo; el delantero de los Wolves ganó la dividida ante Maya Yoshida y definió con pierna derecha ante la salida del portero Daniel Schmidt, para abrir el marcador.

Cinco minutos después, bajo neblina, Araujo conectó con Henry Martín, quien metió un maravilloso pase al espacio para dejar a Lozano solo frente al portero, y así anotara el último gol del encuentro; cerrando una temporada que ilusiona, de cara a los futuros compromisos del tricolor.

Foto de portada: Cortesía Federación Mexicana de Fútbol Asociación, A. C.